Taller intensivo · Estrategia
Decidir en enero lo que se paga en abril
La diferencia entre planificar y radicar es de meses, y casi siempre se descubre cuando ya no se puede hacer nada.
- Duración
- 4 horas
- Modalidad
- Presencial · Virtual
- Participantes
- De 6 a 18 participantes
- Inversión
- Solicitar propuesta
La inversión depende del alcance, el número de participantes y la modalidad. Preparamos una propuesta sin compromiso.
El problema que resuelve
Casi toda la atención contributiva de una empresa pequeña se concentra en el momento de radicar, que es exactamente el momento en que ya no queda nada por decidir. El año cerró, las operaciones ocurrieron, y lo único que queda es reportarlas correctamente.
Mientras tanto, durante los doce meses anteriores, el negocio tomó decisiones con consecuencia contributiva sin verlas como tales: cómo se estructuró una compra grande, cuándo se reconoció un ingreso, cómo se le pagó al dueño, si una persona entró como empleado o de otra forma. Ninguna de esas conversaciones se sintió contributiva en su momento. Se reconoce por lo que pasa después: la llamada al contable para contarle algo que ya se firmó, la pregunta de si todavía se puede hacer algo cuando el año ya terminó, la documentación que hay que reconstruir porque nadie la generó cuando ocurrió.
El resultado no es que se pague de más o de menos. Es que se paga sin haber decidido, que es la definición de no haber planificado. Y el hábito se refuerza solo: cada temporada de radicación consume la atención que hacía falta durante el año, el contable recibe los hechos cuando ya solo puede reportarlos, y las decisiones grandes del año siguiente —contratar, invertir, comprar— se vuelven a tomar sin que nadie las mire a tiempo.
De qué trata
El taller separa dos cosas que la rutina confunde: la radicación, que es un acto de reporte, y la planificación, que es un conjunto de decisiones operativas tomadas a tiempo. El ángulo no es técnico sino de calendario y de gestión. No se estudian disposiciones ni se comparan alternativas; se trabaja sobre cuándo se decide en una empresa y sobre por qué las decisiones con consecuencia contributiva casi nunca llegan con esa etiqueta puesta.
La distinción que ordena la sesión es entre el hecho y su reporte. Una vez ocurrido el hecho, el reporte solo puede describirlo; antes de que ocurra, todavía hay una decisión que tomar y alguien a quien consultar. De ahí sale la idea central, la última fecha útil: el punto a partir del cual una decisión deja de serlo y pasa a ser un dato que alguien tendrá que reportar.
El trabajo se hace sobre el calendario propio del negocio. En la primera parte, el grupo analiza situaciones corrientes en cualquier empresa —una compra grande, una contratación, un cambio en la forma de pagarle al dueño, una inversión— y discute cuáles esconden una conversación contributiva y quién tendría que estar en ella. Después cada participante levanta su propio año: identifica los momentos en que se toman decisiones con consecuencia contributiva, marca la última fecha en que cada una todavía es una decisión y anota las conversaciones que conviene tener antes de que el año avance. Ese mapa es el entregable: no dice qué hacer, dice cuándo hay que estar pensando y con quién.
La parte final convierte el mapa en consultas. Se practica cómo llevarle una pregunta al contable de forma que se pueda contestar, con el contexto, las fechas y la documentación que la sostienen, y cada participante sale con un formato para hacerlo. La sesión insiste en una frontera que no se cruza. El taller no determina qué le aplica a usted, no recomienda una estructura y no sustituye a su contable ni a su asesoría legal. Lo que entrega es la capacidad de llegar a esas conversaciones con tiempo y con las preguntas correctas, en vez de llegar en plena temporada de radicación a informar de algo ya hecho. Un calendario así pertenece al plan financiero del año y no a la carpeta de contribuciones, y así lo trata ALUD cuando trabaja Finanzas con una empresa.
Qué aprenderán
- Distinguir la radicación, que reporta, de la planificación, que decide.
- Identificar en el año propio los momentos con consecuencia contributiva.
- Fijar la última fecha en que cada decisión todavía es una decisión.
- Reconocer conversaciones de negocio que son contributivas sin parecerlo.
- Preparar con antelación la consulta con el contable y la asesoría legal.
Temario
- Radicar y planificar: dos actos, dos calendarios
- Decisiones de negocio que son contributivas sin parecerlo
- La última fecha útil de cada decisión
- Cómo se ve un año planificado frente a uno reportado
- Quién tiene que estar en la conversación y cuándo
- Documentación que hay que generar mientras ocurre, no después
- Señales de que una decisión debió consultarse antes
- Cómo llevar una pregunta al contable de forma que se pueda contestar
Con qué sale la organización
- Un calendario propio de decisiones con consecuencia contributiva.
- La última fecha útil marcada para cada una.
- Una lista de conversaciones a tener antes de que el año avance.
- Un formato de consulta para llevar a su contable con contexto suficiente.
Detalles del programa
- Formato
- Taller intensivo
- También disponible como
- Taller · Jornada corporativa
- Idiomas
- Español · English
- Incluye
- Manual del participante
- Plan de acción
- Recursos posteriores
- Facilitación
- ALUD Consulting LLC — Global Business Transformation.
Para quién es
- Dueños que solo hablan de contribuciones en temporada de radicación.
- Gerentes financieros y administrativos de empresas pequeñas.
- Socios que toman decisiones de estructura o de compra sin consultar antes.
- Negocios en crecimiento que van a contratar o a invertir este año.
Preguntas frecuentes
- ¿Van a recomendarme una estructura o una estrategia contributiva?
- No. Determinar qué le conviene a su caso es trabajo de su contable y, cuando toca estructura legal, de su asesoría legal. Este taller identifica cuándo hay que hacerles la pregunta, que es lo que suele faltar.
- ¿Sirve si mi negocio es muy pequeño?
- Sí, y con frecuencia rinde más, porque en un negocio pequeño las decisiones de estructura y de pago al dueño se toman sin revisión y se sostienen durante años.
- ¿Hay que traer estados financieros?
- No hace falta. El trabajo es sobre el calendario de decisiones, no sobre las cifras. Si los trae, se usan para ubicar los momentos del año, nunca para analizar su situación.
Solicitar propuesta corporativa
Cuéntenos el contexto y preparamos una propuesta corporativa para el taller, la charla o el programa que le interese. No es una compra: es una propuesta, sin compromiso.
Trabajarlo dentro de la organización
Si este reto no se resuelve en una sesión, ALUD Consulting LLC lo trabaja como consultoría: consultoría gerencial, recursos humanos, estrategia, diseño organizacional, desarrollo de liderazgo y transformación empresarial.
