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Taller intensivo · Liderazgo

La presentación que no pedía nada

Una recomendación que no se dice en voz alta no es una recomendación: quien decide necesita saber qué se le está pidiendo antes de que se le explique cómo se llegó hasta ahí.

Duración
4 horas
Modalidad
Presencial · Virtual
Participantes
De 6 a 16 participantes
Inversión
Solicitar cotización

La inversión depende del alcance, el número de participantes y la modalidad. Preparamos una propuesta sin compromiso.

El problema que resuelve

La reunión termina y alguien pregunta qué se necesita de ellos. Es la pregunta que debía estar contestada al principio y aparece al final porque la presentación se armó con el orden del trabajo: contexto, método, hallazgos y, si quedaba tiempo, una recomendación a la que nunca se llegó.

Quien presenta interpreta el problema como falta de tiempo y la próxima vez comprime. Achica la letra, acumula tablas y llega con el mismo orden en menos espacio. El resultado empeora, porque ahora hay más contenido del que se alcanza a leer y sigue sin haber una petición explícita. La decisión se pospone sin que falte información: se pospone porque nadie dijo qué se estaba pidiendo.

Lo que se gasta con la repetición es el acceso. Una dirección que ha salido varias veces de una presentación sin saber qué decidir empieza a pedir el resumen por escrito, a mandar a otro a la reunión o a decidir sin el área que preparó el análisis. El trabajo técnico sigue siendo correcto y va perdiendo consecuencia, que es la única forma en que ese trabajo se nota desde afuera.

De qué trata

El taller trabaja la presentación ejecutiva como un instrumento de decisión y no como el resumen del trabajo realizado. La apertura se dedica a una distinción que reordena todo lo demás: qué parte de lo que usted sabe necesita quien decide y qué parte necesita únicamente quien va a ejecutar. Buena parte de las presentaciones difíciles de seguir son presentaciones dirigidas a las dos audiencias a la vez.

Sobre esa base se construye la estructura: la petición al frente, el fundamento después, el riesgo reconocido antes de que lo encuentre otro y el recorrido técnico disponible pero fuera del camino principal. Cada participante arma la versión de una página de un asunto real suyo y la somete a la prueba más simple que existe, que es leerla a alguien que no conoce el tema y preguntarle qué entendió que se le estaba pidiendo.

La parte central es de práctica. En rondas cortas cada participante presenta ante un grupo que actúa como comité de decisión, con instrucciones distintas en cada ronda: un interlocutor que interrumpe temprano, otro que salta al final y pregunta por el costo, otro que llega tarde y pide el resumen. Se practica contestar sin abandonar la estructura, decir con precisión lo que todavía no se sabe y volver a la petición cuando la conversación se dispersa.

El cierre atiende lo que ocurre fuera de la sala: qué se envía antes de la reunión y qué no conviene enviar, qué se deja por escrito cuando la decisión se pospone y cómo se retoma un asunto que quedó abierto sin volver a presentarlo todo desde el principio. Los participantes salen con su recomendación de una página terminada y con una apertura probada frente a un grupo.

Qué aprenderán

  • Diseñar una presentación que empiece por la petición y sostenga el fundamento después.
  • Identificar qué parte del análisis necesita quien decide y qué parte corresponde a quien ejecuta.
  • Aplicar el formato de una página a un asunto real pendiente de decisión.
  • Evaluar el riesgo de su propia recomendación y presentarlo antes de que lo señale otro.
  • Desarrollar respuestas a interrupciones y preguntas fuera de orden sin perder la estructura.

Temario

  1. Qué necesita quien decide y qué necesita quien ejecuta
  2. La petición al frente: cómo se formula y dónde va
  3. El formato de una página y para qué sirve la presentación entonces
  4. Reconocer el riesgo de la propia recomendación
  5. Lo que se sabe, lo que se estima y lo que todavía no se sabe
  6. Interrupciones, saltos al final y preguntas fuera de orden
  7. Recomendar con evidencia incompleta sin exagerar la certeza
  8. Qué se deja por escrito cuando la decisión se pospone

Con qué sale la organización

  • Una recomendación de una página, terminada en la sala, sobre un asunto real del participante.
  • Una apertura de presentación probada frente a un grupo que actuó como comité.
  • Un criterio escrito para separar el contenido de decisión del contenido de ejecución.
  • El participante podrá reconstruir una presentación existente con la petición al frente antes de su próxima reunión.

Detalles del programa

Formato
Taller intensivo
También disponible como
Taller · Jornada corporativa
Idiomas
Español · English
Incluye
  • Manual del participante
  • Plan de acción
  • Recursos posteriores
Facilitación
ALUD Consulting LLC — Global Business Transformation.

Para quién es

  • Profesionales que presentan análisis o propuestas ante dirección, juntas o comités.
  • Especialistas técnicos cuyo trabajo se juzga por decisiones que toman otros.
  • Gerentes que presentan solicitudes de recursos, cambios de proceso o resultados de su área.
  • Equipos de proyecto que reportan avance a quienes financian el proyecto.

Preguntas frecuentes

¿Se enseña a diseñar láminas?
Muy poco, y conviene saberlo de antemano. Se trabaja la jerarquía de la información y lo que sobra en una lámina, no la estética ni el manejo de una herramienta de presentaciones. Quien venga buscando diseño gráfico va a encontrar el taller austero en ese punto.
¿Sirve para presentaciones a clientes y no solo internas?
Sirve, porque la estructura es la misma cuando del otro lado hay alguien que tiene que decidir algo. Lo que cambia es la parte comercial de la conversación, que no se trabaja aquí: la sesión se ocupa de la claridad de la recomendación, no de la negociación.
¿Funciona con un grupo grande?
No funciona bien. La parte útil son las rondas de práctica con retroalimentación, y con un grupo numeroso cada participante presenta una vez o ninguna. Por encima del máximo indicado conviene dividir en dos sesiones en lugar de ampliar la sala.
¿Hay que traer un asunto real pendiente?
Es muy recomendable, porque todo el trabajo de la sesión se hace sobre material del participante. Quien llegue sin un asunto propio puede trabajar sobre un caso común y saldrá con el criterio, pero sin el documento terminado.

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Trabajarlo dentro de la organización

Si este reto no se resuelve en una sesión, ALUD Consulting LLC lo trabaja como consultoría: consultoría gerencial, recursos humanos, estrategia, diseño organizacional, desarrollo de liderazgo y transformación empresarial.