ALUDGlobal Business Transformation
← Volver a talleres

Programa ejecutivo · Transformación

Un oficio con clientes no es una empresa

Lo que tiene que existir para que el negocio tenga oferta propia, dinero propio y un nombre que no sea el del fundador.

Duración
16 horas
Modalidad
Presencial · Virtual
Participantes
De 5 a 12 participantes
Inversión
Solicitar propuesta

La inversión depende del alcance, el número de participantes y la modalidad. Preparamos una propuesta sin compromiso.

El problema que resuelve

Un emprendimiento que funciona se reconoce por una señal que parece buena: todo el que llama pregunta por el fundador. La reputación es suya, el criterio es suyo, el precio lo decide él en cada conversación, y el dinero entra y sale de un lugar que también es suyo. Mientras el volumen sea manejable, nada de eso duele.

Empieza a doler cuando la empresa crece. Cada cotización vuelve al fundador porque nadie más sabe qué se cobra ni qué se incluye, y lo que se incluye cambió sin que nadie lo escribiera. El cliente que llegó por recomendación llegó por recomendación de él, no de la empresa, y pide que él esté presente. Los números del negocio y los de la casa comparten historia, así que la pregunta de si el negocio gana dinero no tiene una respuesta limpia. Y se acepta casi cualquier trabajo, porque decir que no todavía se siente como perder.

Ninguno de esos asuntos es un problema de esfuerzo, aunque se pague con esfuerzo: la agenda del fundador se vuelve el límite de lo que la empresa puede atender, y cada cliente nuevo le suma horas a él en lugar de capacidad a la empresa. Son problemas de estructura: el negocio nunca llegó a existir como entidad separada de la persona que lo empezó, y hasta que exista no hay nada que se pueda delegar, vender, ampliar ni heredar.

De qué trata

El programa trabaja en sesiones espaciadas y sobre la empresa del participante, porque la separación entre un negocio y una persona no ocurre en una sala: ocurre en las decisiones de las semanas intermedias, que es precisamente lo que se revisa al volver. No se le pide al fundador que se haga a un lado, sino a la empresa que adquiera, pieza por pieza, lo que hoy solo existe en él: una oferta, una economía, un nombre y un criterio.

El primer bloque construye la oferta: qué vende la empresa exactamente, con qué alcance, con qué condiciones y con qué criterio de precio, de manera que una cotización pueda salir sin que el fundador la apruebe. Una oferta que depende del juicio del dueño en cada caso no es una oferta, es una consulta. La prueba son solicitudes recientes cotizadas solo con lo escrito: cada vez que hace falta preguntarle al fundador, aparece un hueco que se cierra antes de la sesión siguiente.

El segundo bloque separa la economía. La empresa pasa a tener su propio dinero, sus propios compromisos y una forma definida de retribuir a quien la fundó, de modo que se pueda contestar si el negocio se sostiene por sí mismo. El tercero trabaja el nombre: cómo se presenta la empresa, quién puede hablar por ella, y qué ocurre con las referencias y con las relaciones que hoy pertenecen a una persona. Se hace un inventario de esas relaciones y, para cada una, se decide quién más empieza a estar presente y desde cuándo la empresa la atiende sin él.

El último bloque es el más incómodo y el que cambia la trayectoria: qué trabajo deja de aceptar la empresa. Una empresa que no rechaza nada no tiene una estrategia, tiene una agenda llena. Cada participante trae encargos reales, aceptados y rechazados, y los pasa por el criterio que va escribiendo; los que no encajan con claridad se discuten en grupo hasta que la regla los resuelve, porque un criterio que solo funciona con los casos fáciles no ayuda a decir que no.

Se sale con una oferta que otra persona puede cotizar, la separación económica decidida hasta la retribución del fundador, un plan de traslado de relaciones y un criterio de aceptación probado contra encargos reales: decisiones que antes se tomaban en una conversación con el fundador y que ahora son reglas de la empresa. Separar la empresa de su fundador no cabe en uno solo de los motores de ALUD: la oferta es asunto de Crecimiento, el dinero de Finanzas y el criterio de aceptación de Estrategia, y ninguno se sostiene mientras los otros sigan en manos de una persona.

Qué aprenderán

  • Definir la oferta de la empresa con alcance, condiciones y criterio de precio, de modo que no requiera la aprobación del fundador caso por caso.
  • Separar la economía del negocio de la del fundador, incluida la forma en que la empresa le retribuye.
  • Trasladar reputación y relaciones del nombre personal al nombre de la empresa.
  • Escribir el criterio por el cual la empresa acepta o rechaza un encargo.
  • Identificar qué decisiones dejan de ser conversaciones y pasan a ser reglas de la empresa.

Temario

  1. Emprendimiento y empresa: qué separa exactamente a uno del otro
  2. La oferta definida: alcance, condiciones y precio sin consultar al dueño
  3. Cotizar sin el fundador: qué tiene que estar escrito antes
  4. La economía propia de la empresa y la retribución de quien la fundó
  5. Qué se puede contestar cuando el negocio tiene dinero propio
  6. El nombre: reputación personal, reputación de empresa y quién habla por ella
  7. Referencias y relaciones que hoy pertenecen a una persona
  8. Escoger el trabajo: el criterio de aceptación y el costo de decir que sí a todo

Con qué sale la organización

  • Una oferta escrita, con alcance, condiciones y criterio de precio, utilizable por alguien que no sea el fundador.
  • Un esquema de separación económica entre empresa y fundador, con la forma de retribución definida.
  • Un plan de traslado de relaciones y referencias del nombre personal al de la empresa.
  • Un criterio escrito de aceptación y rechazo de encargos, con los casos límite ya resueltos.

Detalles del programa

Formato
Programa ejecutivo
También disponible como
Jornada corporativa · Taller intensivo
Idiomas
Español · English
Incluye
  • Manual del participante
  • Plan de acción
  • Recursos posteriores
Facilitación
ALUD Consulting LLC — Global Business Transformation.

Para quién es

  • Fundadores cuya empresa ya factura de forma sostenida y sigue girando alrededor de ellos.
  • Socios profesionales cuya práctica se vende con su nombre y no con el de la firma.
  • Empresas familiares que preparan una segunda generación o la entrada de un socio.
  • Dueños que consideran vender, ampliar o abrir una segunda operación.

Preguntas frecuentes

¿En qué se diferencia de un taller sobre delegar?
En el sujeto. Delegar trata de qué deja de hacer el dueño; esto trata de qué empieza a existir en la empresa. Se puede delegar dentro de un negocio que sigue siendo una persona, y el resultado es la misma dependencia con más intermediarios.
¿Sirve si soy la única persona en el negocio?
Sí, siempre que haya clientes recurrentes. La oferta, la separación del dinero y el criterio de aceptación se construyen igual sin empleados, y cuesta menos construirlos antes de contratar que corregirlos después.
¿La separación económica sustituye el trabajo contable?
No. Aquí se decide la estructura: qué es de la empresa, qué es del fundador y cómo se le retribuye. La mecánica de cuentas, registro y cumplimiento contributivo es trabajo contable y se atiende por separado; el programa la supone, no la hace.

Solicitar propuesta corporativa

Cuéntenos el contexto y preparamos una propuesta corporativa para el taller, la charla o el programa que le interese. No es una compra: es una propuesta, sin compromiso.

Los campos marcados son obligatorios.

Trabajarlo dentro de la organización

Si este reto no se resuelve en una sesión, ALUD Consulting LLC lo trabaja como consultoría: consultoría gerencial, recursos humanos, estrategia, diseño organizacional, desarrollo de liderazgo y transformación empresarial.